martes, 30 de septiembre de 2014

¡Buh!

¡Buenas!

Después de todo el verano sin decir nada por aquí, hago entrada un poco de pasada ya que debería estar estudiando pero como no la haga ahora es que no la hago otra vez hasta vete a saber cuándo (últimamente, he empezado algunas entradas pero se me han quedado siempre en borradores porque no me da tiempo a acabarlas y luego no encuentro momento para volver a ponerme con ellas).

Os explico, sí, en esta entrada básicamente os voy a contar un poco mi vida. Este verano ha sido de locos, me lo he pasado bien, pero no he parado un solo segundo y a penas he tocado el ordenador para prácticamente nada. Como ya os dije en la entrada anterior, me mudé a mediados de julio y no os podéis imaginar la de cosas que salieron del piso anterior (todavía no me explico como podía tener tantas cosas metidas en esa habitación), de hecho, lo dejé a medio puesto por el nuevo y me fui a ver a mi familia una semana. A la vuelta, estuve dos días en Madrid en los que básicamente deshice maletas y las volví a hacer porque me volvía a ir de viaje. ¿A dónde? Pues al único sitio que he querido siempre ir desde que tengo uso de memoria, sí, señores: ¡a Japón!
La verdad es que todo fue bastante precipitado porque lo preparamos todo con muy poco tiempo, pero el caso es que estuve tres semanas en el país del sol naciente, dónde lo pasé genial (todo sea dicho), y ahí se me fueron mis vacaciones.

Luego ya al llegar, colocar todo, empezar la universidad otra vez (por alguna razón nosotros empezamos de los primeros, en mi caso el 2 de septiembre, y acabamos los últimos: a mediados de julio, con lo cual un mes y medio de vacaciones no te da para mucho) y todas esas cosas.
Ha coincidido también que este mes de septiembre he tenido algunas visitas en casa y estoy también participando en varios proyectos de mi facultad, por lo que también eso se ha llevado gran parte de mi tiempo, contando también las horas que tengo que dedicar a estudiar e ir a clase. Con lo cual, resumiendo, voy cortísima de tiempo para todo.

Todo esto, no lo estoy contando para excusarme ni nada (bueno, un poco sí), pero es por que sepáis que no estoy muerta y que no tengo intención tampoco de dejar el blog, lo que me esta costando sacar un poco de tiempo para dedicarle. Así que me apetecía contaroslo. Por cierto, hace 3 días que el blog cumplió años, 6 en concreto: y mira que se dice pronto. Así que, aunque siga yo con mis inconstancias, voy a intentar seguir dando la lata por aquí bastantes años más :D


Así que, contadme, ¿qué tal vuestro verano? :)